La Felicidad existe, Yo La encontré...


Es cierto que existe, otra cosa es que se vaya y venga cuando a ella le plazca. Para mí que la Felicidad ama al Fútbol, al igual que yo, por eso creo que nos llevamos tan bien. Sería de ingenuos decir que uno es feliz cuando pierde, pues la mayoría de las acepciones de esta palabra implican términos negativos, pero más allá del ganar, perder o empatar está el factor humano de las cosas.

Sentir como tu corazón late tras ver que un jugador en el que casi nadie confía, y en el que tú crees plenamente, mete un gol y te resuelve el partido no se puede igualar a cualquier otra situación. Es un momento especial, en el que él se siente especial por haberlo logrado, en el que sus compañeros se sienten especiales por haberle ayudado, y en el que todos aquellos que no creían en Él son especiales porque se acaban de dar cuenta de que hay que confiar más en el esfuerzo y la entrega de las personas.

Yo hoy me he sentido muy especial. Especial no porque él se haya dado cuenta de que fui yo quién le ayudo, sino porque lo he puesto todo de mí para que todo saliera bien.

La verdad es que trabajar con familias y jugadores tan espléndidas como las del AD Claret es un lujo que sólo se pueden permitir aquellos que luchan por lo que quieren conseguir. Yo soy un luchador y seguiré trabajando incansablemente para seguir viendo a la Señorita Felicidad todos los findes de semana en los campos de Fútbol.

Este año me ha tocado verla en los campos de Las Palmas de Gran Canaria por motivos de estudio, lejos de mi familia y de mi entorno, pero iré detrás de ella allá donde vaya. Hay personas que han depositado en mí su Confianza; prometo hacer todo lo posible por devolversela sana y salva cuando me vaya, pero mientras tanto también me veré con ella de vez en cuando para lograr que sus hijos la tengan en mí.

Vamos Va Claret, te sigo a todas partes...

No hay comentarios:

Análisis Táctico del Liverpool FC

Ejemplo de Unidad Didáctica de Fútbol Sala